El pasado 07 de septiembre, el equipo de la Fundación Tierra Viva Delta efectuó en la comunidad warao “La Playita”, ubicada en el sector de Volcan, en el municipio Tucupita el taller teórico – práctico “Plantación de Moriche, un reencuentro con mis raíces”, el cual se realizó en la casa de en la casa del líder comunitario Caicedo González. Dicha actividad forma parte del proyecto Maraisa: mejorando las condiciones de vida a familias warao, que ejecutamos con el financiamiento de la empresa Chevron.

Esta actividad tuvo como propósito estrechar vínculos afectivos por parte de los habitantes de la comunidad, especialmente los niños con el moriche dado el significado ancestral como árbol de la vida que posee esta palma para el pueblo warao, y en virtud de que muchos de ellos no la conocían.  

Es importante destacar que “La Playita” es una comunidad conformada por familias procedentes de varias comunidades del municipio Antonio Díaz, quienes fueron quedándose en Tucupita por diversas razones, por lo que la mayoría de los niños y muchos jóvenes nunca han visitado sus lugares de origen en los caños, desconociendo de esta manera muchos aspectos primordiales de su cultura, pese a los esfuerzos que realizan algunos padres por transmitirles conocimientos, como el aprovechamiento del moriche.

Esto fue lo que motivó al equipo de Fundación Tierra Viva a realizar esta jornada trabajo como una manera de generar ese reencuentro tan necesario entre los niños warao y la palma de moriche (Mauritia flexuosa) para afianzar esos aspectos de su cultura.

Niñas y niños con sus plántulas de moriche, junto a miembros de la comunidad y el equipo de Fundación Tierra Viva

La actividad se inició con la entrega de 30 plántulas de palma de moriche por parte de Bárbara Lárez, Gerente Proyectos de Socio ambientales de Fundación Tierra Viva, a los niños de la comunidad, quien les habló de la importancia de cuidar cada plántula ya que es un ser vivo que requiere atención para que pueda crecer exitosamente y dar los frutos esperados. Además, conversó del significado que tiene esta palma para la cultura warao.

Seguidamente se efectuó un recorrido hasta en un terreno comunitario escogido para la plantación, previamente seleccionado por los padres de los niños, de acuerdo a los requerimientos del suelo de la especie, los cuales consisten principalmente en la disposición de un terreno anegadizo. Una vez en el sitio, ya desmalezado por los adultos de la comunidad se procedió a efectuar la plantación de los 30 ejemplares, para, finalmente, efectuar un intercambio de saberes acerca del significado de la palma de moriche para el pueblo warao, el conocimiento de aspectos generales de la especie y los cuidados que amerita.

En la actividad estuvo presente Milagros Lira, experta en agroecología, Araselis Calderón educadora y traductora warao del equipo de Fundación Tierra Viva y Arnalda Gómez coordinadora logística y contó con la participación activa de padres, madres y líderes comunitarios.

Bárbara Lárez conversa con el Embajador Rafael Dochao

Finalizando la actividad, como una grata sorpresa para los presentes, se contó con la visita del Embajador de la Unión Europea en Venezuela Rafael Dochao, quien manifestó su interés en la actividad y compartió algunos saberes sobre la palma con los niños y sus padres.