November 6, 2020 Calidad, innovación y mercado. Estas son las premisas que han guiado los proyectos iniciados desde el año 2009 con las artesanas Warao del Delta del Orinoco en alianza con la empresa Chevron y con la Unión Europea entre 2014 y 2018. A lo largo de estos once años nuestras apreciadas artesanas han atendido con mucho esmero y dedicación los pedidos realizados por empresas y el público en general. Estas virtudes las han ayudado a realizar piezas originales y de gran calidad. Esto no ha cambiado ni siquiera durante el período de confinamiento a causa de la enfermedad del COVID-19. A finales del año 2019, la artesana Gricenia Cabello, de la comunidad El Moriche desarrolló, por solicitud de una cliente, una pieza que serviría como bolso o estuche para transportar un mat de yoga utilizando fibra de moriche. A partir de ese primer modelo surge en el mes de febrero de 2020 una solicitud de la Sra. Marianna Domínguez. Su pedido consistió en la elaboración de nuevos diseños de estuches para mat de yoga que debían incluir el uso de tintes naturales para añadir color. En vista de que las artesanas que trabajan con la fibra de moriche básicamente se encuentran en las comunidades fluviales, en la primera semana de marzo de 2020, se viajó a las comunidades de Sagaray, El Moriche, Santo Domingo y Ceibita, para distribuir el pedido de los estuches. Estas artesanas captaron muy bien el diseño solicitado. Usando diferentes tintes naturales, como la bora, el carapo y el barro, este equipo de artesanas entregó piezas con diferentes trenzados y colores. En total, se elaboraron 15 piezas de artesanía; fueron entregadas en nuestras oficinas de Tucupita en el mes de mayo. Para ello las artesanas se movilizaron en canalete desde sus comunidades hasta la capital del estado. Por otra parte, en la comunidad terrestre de Volcán, se encargó a la artesana Odelia Calderón realizar 4 estuches con fibra de bora. Finalmente, y a pesar de las dificultades de la temporada, todas las piezas las recibimos en nuestras oficinas de Caracas y de allí fueron entregadas al cliente. Esto es apenas una demostración del empeño e interés de las artesanas y del equipo de Fundación Tierra Viva, de continuar la acción que garantice mantener la oferta de productos a clientes y que al mismo tiempo genere el ingreso necesario para atender las necesidades de las warao y sus familias.