El viernes 28 de enero fueron trasladados, desde la Facultad de Agronomía de la Universidad Central de Venezuela, ubicada en Maracay, estado Aragua hasta la parroquia Canoabo, Municipio Bejuma del estado Carabobo, 60 aves mejoradas genéticamente denominadas pirocas rústicas doble propósito (Maracay -IPA -RG01), provenientes de la investigación llevada por el Instituto de producción animal de la referida casa de estudio.

Con todos los permisos en mano y brindando bienestar animal durante su traslado, estas aves de corral fueron entregadas a 5 familias, una de ellas a pie de cerro y las otras cuatro en el cerro Las Garcitas, en viviendas ubicadas a 1.000 msnm en la cuenca del río Canoabo.

Las Garcitas tiene una vía de penetración inhóspita que sólo permite el paso a vehículos de doble tracción; trás superar ligeras lluvias y resguardando los animales durante la ruta, felizmente llegaron a destino. Cada familia con creatividad, materiales locales e insumos aportados por el proyecto Comunidad Resiliente, construyó el espacio adecuado para recibir en sus patios productivos a las aves fundadores de cada “Gallinero feliz”.

Con esta entrega el proyecto ha logrado beneficiar a 16 familias, con un lote de animales con los cuales iniciar la producción de huevos y con ello, proteína animal para mejorar la dieta del grupo familiar. Así también, a 10 patios mejorados que ya contaban con animales de cría se les entregó un gallo también mejorado genéticamente que, a partir del cruce con las gallinas criollas, mejorará la genética de las crías y su posterior rendimiento en postura.

Cada gallinero construido muestra el empeño y dedicación de las familias involucradas en el proyecto Comunidad Resiliente ejecutado por Fundación Tierra Viva con el cofinanciamiento del Programa de Pequeñas Donaciones del Fondo Mundial del medio Ambiente en Venezuela.